viernes, 18 de noviembre de 2016

Amor en tiempos de muerte

Deseo (Gerardo Vera, 2002)

Deseo es una película que narra un amor, o bien, una pasión, que lucha por trascender las barreras políticas en una época donde ser de uno u otro bando era cuestión de vida o muerte. Pablo (Leonardo Sbaraglia) es un empresario argentino de ascendencia alemana que vive en Madrid del año 1945, pocos meses antes de la derrota de Alemania y el fin de la guerra europea, mientras España está en plena época franquista y el recuerdo de la guerra civil está aún vivo. Pablo y su misteriosa amiga argentina-alemana Alina (Cecilia Roth) están a la cabeza de un plan secreto para gestionar la salida de sus familiares y otras personas importantes desde Alemania en vista de la inminente derrota nazi. El gobierno de Franco sabe de dicha operación, pero actúa en su apoyo de manera encubierta en vista de las presiones de los aliados.
Elvira (Leonor Watling), es una joven española de una familia de bien e hija de un médico, que vive junto a su madre enferma y a su hermana en la pobreza que les dejó la guerra tras el fusilamiento de su padre, militante comunista. La hermana de Elvira aún tiene la esperanza de recobrar la libertad y sigue militando en secreto. Sin embargo, Elvira, pese a sentir una profunda admiración y amor por la figura de su padre, quien le enseñó a amar la literatura y a conocer el mundo que la rodeaba, prefiere mirar el futuro con otros ojos y elige trabajar duro para ganar dinero y cuidarse de volver a participar en política, especialmente porque su marido ha caído en la cárcel a causa de su militancia y aún le quedan algunos meses en prisión.
Elvira es solicitada por un matrimonio, antiguos amigos de la familia, ahora administradores de un edificio de departamentos lujosos, para que trabaje como mucama para Pablo, quien vive solo en el amplio y bello piso madrileño. El trabajo es excelente, sólo durante las mañanas y con muy buena paga. Elvira está feliz dentro de lo que podríamos llamar una tristeza crónica.
En el momento en que Pablo y Elvira se encuentran, él descubre en ella una persona muy diferente a una simple mucama. Al poco tiempo se entera de su pasado, de su gusto por la literatura y de su admiración por su padre. También descubre que es hija de un comunista fusilado, lo que deja pasar, asumiendo que ella ya nada tiene que ver con política, aunque en realidad nunca le pregunta y, en el fondo, no lo desea saber. Alina sospecha de la muchacha, e intenta hacer ver a Pablo que ella pone en peligro la operación, cuando este comienza a mostrarse más interesado en Elvira.
Él nazi, ella comunista, en una España donde ser uno u otro abiertamente era exponerse a morir. Una España fascista, pero que está siendo vigilada desde fuera en caso de tener cualquier simpatía con el nazismo alemán, pero al mismo tiempo que vigila y reprime cualquier acción contra del régimen internamente.
Elvira y Pablo conectan inmediatamente, de manera casi natural. Lo que podría parecer un impedimento, es decir, la brecha social, se trasforma en irrelevante en la historia, sobre todo por el insistente recuerdo del padre y de la “otra” vida, la verdadera, que de alguna manera quiere ansiosamente recuperar. Sin embargo, ella no actúa de mala fe, ni con ambición y es Pablo el que se siente fuertemente inclinado, extrañamente incluso para él mismo, hacia esta bella, interesante y triste mujer.
Después de iniciar una relación de pareja casi oficial, Elvira comienza a percatarse de que algo esconde Pablo, y de alguna manera intuye su relación con el nazismo, toda vez que, además, Alina insiste en provocarla y hacerla desistir de Pablo con sus insidiosas ironías. Elvira decide no volver más a casa de Pablo, sobre todo porque se acerca el día en que su marido será liberado de la cárcel. Pero Pablo no lo soporta, mientras Elvira declara pensando en Pablo, asimismo, en una de las mejores partes de la película, que “sin él me falta el aire”.
Deseo es una propuesta cinematográfica estilísticamente muy bien lograda, con unas actuaciones protagónicas excelentes y con una historia interesante y bien contada, sin embargo, que adolece a ratos de la fuerza pasional que se espera ver en una historia de estas características. Tal vez haya que culpar al director de no lograr el efecto deseado en varias de las escenas que requerían de una intensidad mayor, particularmente en la relación entre Elvira y Pablo, que a veces parece un poco fría. Aún así, en términos generales la película resulta una obra de gran fuerza, con momentos muy bien alcanzados.
Así, Deseo nos lleva a internarnos en la piel de sujetos creados y separados por las ideologías. Podemos suponer que las brechas entre las personas, de religión, de clase o de culturas distintas son muchas veces insalvables, sin embargo así fuera, no siempre la vida está en juego cuando se cruza el umbral que las separa. Elvira y Pablo saben de las infranqueables diferencias, las que están más allá de sus capacidades  de control, no obstante, se dejan llevar por la pasión y el deseo que los devora. Pablo es un nazi comprometido, frío e implacable cuando se lo propone, pero desesperado de amor por una mujer que le corresponde en sentimiento, pero a la que por ideología no debe amar. Y Elvira se debate entre la lealtad a la familia que aún sigue la lucha, o la consumación de un amor avasallador que de alguna manera compensa la terrible pérdida de ese hombre que había sido esencial en su vida, su padre, y junto con ella, la pérdida de una vida que siempre había ansiado volver a tener.


Por Lafayette


No hay comentarios: